Realidad política en las municipalidades
Si leyó y analizó los comentarios anteriores, entenderá que existe una estrategia macabra, en relación a la iniciativa de grupos financieros muy poderosos por aplicar un exorcismo político e ideológico a toda la población costarricense.
Esta población no lo ha percibido, pues la situación se ha ido dando con paciencia y con gotero, por cuatro décadas - aproximadamente - y a través de reformas sutiles a nivel constitucional, de los diversos códigos en materia legal, de las leyes, de la creación de reglamentos y un sistema conductista en materia de comunicación individual y colectiva.
La gente entre 40 y 50 años es hoy semilla germinada y un árbol en producción, tal y como lo soñó y planificó - con apoyo externo y muchas veces forzado - el sector que siempre vio en los derechos a la educación, a la salud, a la vivienda, al trabajo digno, a la familia sólida, a la juventud sana y disciplinada, al igual que en los ciudadanos con adecuada formación ciudadana , un peligroso obstáculo para su plan de ejercer un eficaz y eficiente control del estado, de los miembros de la sociedad y toda la política financiera nacional.
Con el tiempo, todo ha terminado en salarios congelados, serios problemas de vivienda para sectores específicos de la población, con delincuencia juvenil, con sicariato, con narcotráfico, con el abandono adrede de la CCSS, con una nefasta calidad educativa, con la destrucción de la autoridad familiar y el aumento de la drogadicción y más.
¿Qué tiene que ver esto con las elecciones nacionales y municipales?
Bien, volvamos al principio. El perfil de sociedad y de las personas costarricenses ha sido alterado en extremo y los ciudadanos no captan esta agresión ideológica que los induce al error y afecta su propio bienestar al alterar sus derechos, al impactar negativamente su dignidad, su felicidad y su libertad.
Lo anterior ha provocado que en la mayoría de los casos, los partidos políticos ante las grandes deficiencias en pro de las mayorías, se conviertan en un engaño y un atentado contra los derechos de las mayorías.
Hasta el día de hoy, el ciudadano no ha tenido la oportunidad de visualizar sistemática planificada y acertadamente su realidad.
Desconoce la agresión que sufre y la forma ideológicamente manipulada en que, se le lleva a actuar contra sí mismo.
El ciudadano costarricense recibe hoy una formación para su propia auto- agresión.
Mientras esto sucede, los arquitectos de este plan ideológico y sus secuaces disfrutan de los placeres del poder, otorgado por el diseño de su conveniente y manipulada democracia.
En las próximas elecciones municipales, está en juego una vez más, la capacidad ciudadana para enfrentar de verdad al corrupto, al vividor, a los que aún hoy, están dispuestos a servirse a sí mismos, a sus amos y vacilar a las mayorías.
Si un partido está dispuesto a servir y no a servirle a gente terriblemente cuestionada por su acostumbrado silencio, por su doble discurso, por ofrecer el puente donde no existe río, es el partido que se debe apoyar, para detener a la tromba destructiva que azota a las municipalidades y a toda Costa Rica.
Última actualización: 13/10/2023







