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¿Qué hacer, si la mayoría de la gente ama apasionadamente la basura?

MSc. Luis Ricardo García Vargas /Educador, escritor e historiador |
¿Qué hacer, si la mayoría de la  gente ama apasionadamente la basura?

La triste realidad es que nuestros ríos están atascados de basura, la gente va a las playas y muchas familias completas, compiten por ver quien deja más basura.

Lo mismo sucede en las barriadas de la gran ciudad, de los distritos y en los recorridos de las carreteras, se observa la basura acumulada.

Cuando llega la época lluviosa y la basura se vuelve tragedia, los ciudadanos amantes de la basura lanzan improperios y piden el paredón para los gobernantes.

El 3 de abril concluye un proceso electoral

Resulta que la pasión por la basura persigue como apasionada maldición, a la mayoría de ciudadanos de esta "democrática" nación costarricense.

Los electores han marcado la ruta a los dos candidatos, si desean conquistar votos y ganar la carrera. Si desean - como en efecto lo desean - sentarse en la silla presidencial en Zapote.

Esa marca excluye las ideas constructivas y atención adecuada de la problemática financiera, social, económica, educativa y cultural de esta sociedad " TICA ".

Una sociedad que sobrevive de la herencia de varias generaciones pasadas y que poco a poco va siendo barrida por otras generaciones que, se han ahogado en la visión de un estado que solo accede a ser un mercado de mano de obra barata, donde la mentalidad obtusa de varios millones de habitantes, se conforman en endeudarse para obtener una profesión y servir como esclavos. Sin una visión sólida de llegar a ser fuertes y grandes emprendedores.

No saben que es desarrollo, solo aplauden la dependencia absoluta.

La basura ilusiona al votante. Entre más se aleja el proceso  electoral de las fórmulas para atacar, atender y superar los problemas, más feliz está.

Ese es el "PUEBLO SOBERANO".

La gran mayoría de la masa electoral, quiere ver sangre sin poner la suya, busca los medios para alimentar el desprestigio absoluto del aspirante sin atender razones y menos en tomarse el tiempo para analizar, pues no sabe cómo hacerlo.

Su pasión no es la política. Ellos  se meten profundamente en la tarea de buscar y buscar en los atestados familiares y profesionales, sin percatarse, que ni aún en las propias, los cinco dedos de la mano son iguales.

Pero este particular pueblo, ahí están machacando, lanzando y fabricando basura.

He ahí la diferencia entre un proceso electorero y politiquero y lo que es un proceso político que considero es lo que se necesita este país.

Pasado el 3 de abril del 2022, vendrá la época de lluvia, la época de enfrentar la realidad, de lo que podrán y están dispuestos a hacer los que deseaban llegar a Zapote y los de Cuesta de Moras, que a estas alturas, ya están plantados en cada silla de la Asamblea Legislativa.

Muchos gritarán y condenaran al gobierno. Le gritarán corrupto, ese mismo que estos amantes de la basura adoraron, idolatraron y legitimaron con pachanga, electoralismo y la basura que lanzaron a través de las redes sociales, donde proponer y buscar soluciones país, resultó prohibido,  si se deseaba  ser diputado o presidente de la república, pues ese " pueblo electorero" odia la esencia de la política, pero además, parece que no entiende que es. No son capaces de interiorizar lo vital que es la política para fortalecer la libertad, la dignidad y avanzar hacia el desarrollo con calidad de vida para la familia.

Este es un país que, se jacta de ser democrático por el simple hecho de ejercer una escogencia electoral, para garantizar el bienestar y el futuro   no del soberano pueblo elector, sino de una clase política y una clase financiera que juega con sus esclavos y fortalece sus intereses y el control absoluto del estado.

La basura, es basura siempre, si solo se reparte y piensa en la basura.

Última actualización: 28/03/2022