Nada bajo tierra
Los recientes acontecimientos en las inmediaciones del Cementerio Municipal de Grecia amenazan con destapar una olla local que posiblemente nos revele un pasado bastante turbio en la administración de los fondos del Gobierno Local aplicados a trabajos en la Red Vial Cantonal.
Durante la semana pasada tras una oleada de rumores y; alguna que otra delación, maquinaria pesada se puso a excavar en ese Campo, ahora no tan santo, donde se encontraron facturas, contratos y otros documentos enterrados que tendrían relación con las obras de compañías constructoras tanto en el centro del cantón como en el antiguo Distrito de Río Cuarto.
La sacudida llega varios días después de que el Regidor Suplente, Rafael Pérez, presentara una moción (finalmente aprobada) en el seno del Concejo para investigar a fondo la forma como varias empresas constructoras han realizado negocios con el Municipio.
El olfato del joven Regidor, a quien no tengo el placer de conocer en persona, está bien desarrollado, su mirada apuntó en la dirección correcta para conocer a ciencia cierta a donde van a parar los impuestos que todos pagamos.
Aquí se aplica el principio aquel de que “Público es el dinero, Pública debe ser la rendición de cuentas”. La primera medida que adopta cualquier dictadura –sin importar el signo ideológico- que pretende mantenerse lejos de las miradas incómodas consiste en imponer toda clase de trabas al acceso a la información pública, a la libertad de prensa y; de paso, formar cúpulas de poder (la famosa nomenklatura en los países de la antigua órbita exsoviética en Europa del Este o la actual BoliBurguesía del Chavismo venezolano) blindadas con toda suerte de leyes a la medida; claro está, siempre en nombre de los “sectores populares”.
Ocupamos justo lo contrario; es decir, una verdadera cultura ciudadana para que de una vez por todas los funcionarios públicos (de carrera o electos mediante voto popular) entiendan que están al servicio del público y no al revés como si aquellos fueran semidioses intocables.
La Cochinilla “made in Grecia” ofrece una oportunidad de oro para limpiar el Gobierno Local. Este capítulo negro en la historia del cantón no debe pasar desapercibido, ni quedar impune; por eso, el Concejo Municipal tiene la obligación ética de mostrarle a la ciudadanía que ejerce un control político a la altura de las circunstancias.
Nada debe quedar bajo tierra…¡Sigan escarbando!
Última actualización: 16/08/2021








