Lo que nos falta es encontrar nuestra verdadera esencia humana
En mi último comentario un respetable amigo, me recordaba que nuestro principal problema como sociedad "eran los muchos años de dominación ideológica a que hemos sido sometidos".
Sin embargo, aunque tengo claro su punto, considero importante y muy importante darle vuelta a la hoja y ser objetivo y auto crítico.
Veamos:
Desde que se tiene consciencia de esta realidad ¿cuál es la iniciativa política que se ha realizado para revertir unitariamente como sociedad esta agresión ideológica?
Si no se está conforme con la realidad que impacta a la sociedad, pues lo que corresponde entonces es presentar un modelo de sociedad alternativo. Un modelo de sociedad construido en función de un estado que llene las expectativas de las grandes mayorías, esas mayorías integradas por familias que deben garantizar un futuro prometedor a sus hijos.
¿Acaso la gran cantidad de partidos políticos, sindicatos , asociaciones, cooperativas, comités y otros, están realmente trabajando con una visión país o con una visión de intereses personales o de grupos muy específicos?
Engañar y engañarse no cuesta, menos en un mundo, que como el actual, las personas actúan en función a esa dominación ideológica, mirándola como algo que les resulta graciosa y dejan de lado el sentido crítico para medir su alcance en la vida cotidiana y su impacto al cabo de sus años vividos.
El verdadero problema no está en que el asunto de la dominación ideológica este ahí determinando nuestras vidas, yo lo veo más grave en la actitud humana de conformarse con recitarla todos los días y no hacer ningún esfuerzo integral por revertirla.
Pero lo más grave, lo que agudiza aún más el problema de la sociedad, es que aun aquellos que se quejan y asumen la tarea de liderazgo, están ayudando a consolidar la dominación ideológica de la que tanto se quejan.
Cada persona, desde el más intelectual hasta el más común resultan al fin y al cabo ser cómplices, con sus repetitivas y cansadas denuncias, pero con gran muestra de indiferencia y desidia para actuar en función a la propuesta, a la unidad ideológica democrática, con visión social, con visión solidaria, con visión equitativa y con una visión determinante de guerra al egocentrismo y manipulación de las estructuras socio políticas y económicas del estado.
Somos una sociedad enferma. No existe estructura que pueda escapar a la necesidad de ser auto evaluada si se quiere servir positivamente al todo y no existe ciudadano que no deba replantear su actitud política hasta el día de hoy.
Lo otro, es seguir jugando a ser las víctimas, lloriqueando a los pies de los les encanta "volar guayabo" o bien, jugando a ser defensores de los derechos de los trabajadores o como padres del presente y futuro de los hijos.
AMÉN.....
Última actualización: 18/08/2021








