Costumbres y Tradiciones.
Tal y como lo dicta la norma, yo respeto la forma de pensar de cada quien, porque sé que existen muchas personas que satanizan los avances de la tecnología, pero no toman en cuenta, que el invento, de la índole que sea, será usado por un ser humano, hombre o mujer y que el uso que aquella persona le dé, será responsabilidad de la misma.
Por ejemplo, que invento tan especial es un teléfono celular, pero si cae en manos de alguien que lo que desea es ver pornografía, aquella persona no le estará dando el mejor uso, porque si bien es cierto, el teléfono trae o brinda esa información, ese mismo teléfono sirve para una llamada al 911 o de otro tipo, para una video llamada, para un mensaje escrito, para un audio, es lámpara, es calendario, es calculadora, esto para solo mencionar parte de todos los servicios que nos puede brindar un teléfono celular.
Ahora, no voy a ignorar, que detrás de todo esto, está la inversión de una empresa, que necesita ver remunerado el servicio que brinda, porque tiene empleados, vehículos y debe pagar el alquiler de sus oficinas, o sea, todo es parte de.
Hablando sobre el mismo tema, ¿yo me sorprendo del monto que se paga por el alquiler de un terreno donde se instala una torre?
Pero como ya lo habrá notado, el enfoque de este artículo, tiene mucho que ver con el comportamiento del ser humano, sea de del sexo que sea, porque a la mayoría nos falta honradez y sinceridad para rectificar, para pedir perdón, para reconocer que nos hemos equivocado. Es más fácil buscar una excusa, un pretexto, limpiar mis manos en otra persona, pero no tenemos la humildad para ir donde aquella que hemos ofendido a lo mejor en un momento de cólera y decirle de frente: “me equivoqué, quiero que me perdone, no deseo perder su amistad”. Para actuar de esa forma, se necesita ser honesto, ser sincero, ser humilde, ingredientes que bien aplicados en la vida de cualquier ser humano, hacen diferencia, pero es algo en vías de extinción.
Es importante que tengamos claro, que nuestra vida es y será una hoja en blanco, sobre la cual escribimos cada día, pero lo que hagamos bien o mal, nos traerá consecuencias, algunos le llaman karma, yo solo creo que es la cosecha de lo que yo mismo sembré.
Como sucede tantas veces, hay gente que tiene muchísimo dinero, pero no comparten con el que verdaderamente necesita, al contrario, desean poder tener más y más, ya eso es ambición, pero no se dan cuenta que un día van a morir y que en su caja mortuoria no le van a poner un billete ni de mil y tampoco lo ocupa.
Yo soy un convencido de que en el prójimo está la clave, porque Dios no mira la cara, Él ve el corazón. Por eso no lo debo culpar de lo malo que me pase en el diario vivir.
Pero como ya estamos en la parte final del artículo, lo mejor es ir redondeando la idea del mismo.
Existen personas que a manera de simplificar un error, una deficiencia, una falla, simplemente dicen: “es que así somos los humanos, punto”. Hacerlo de esa forma no solo es fácil, es cerrar la puerta y dejarse caer un galón de aceite sobre la cabeza para que todo le resbale. Así no es la cosa, hay que decirle al pan pan y al vino vino y no es que uno se crea perfecto, pero que bonito tratar con personas de una sola pieza, de esas que cuando dicen sí es sí, o si dicen no es no, en las se puede confiar a ojos cerrados, pero también es algo en vías de extinción.
Entonces y ya para concluir, estamos claros en que los avances tecnológicos no son malos, ya que es el mismo Dios quien da la capacidad para crearlos, lo malo es el uso que se les da.
Gracias queridos lectores y Dios quiera que usted haya podido aprovechar los días libres de la semana mayor.
Recordar es volver a vivir.
Hasta la próxima.
Última actualización: 28/04/2025







