Columnistas

Análisis desde una perspectiva más concreta.

MSc. Luis Ricardo García Vargas / Educador, escritor e historiador |
Análisis desde una perspectiva más concreta.

Denuncias demostrables sobran en nuestra historia patria. Grandes obras y sobradas luchas están expuestas en libros, comentarios periodísticos, revistas de opinión, medios radiales e internet.

Conclusión:

La realidad está a la vista. Las causas ingresan en abundancia en nuestro cerebro y las consecuencias se viven, se observan y carcomen poco a poco a cada mujer y hombre de todas las edades.

A pesar de lo anterior las agujas del reloj siguen marcando días, semanas y años y la gran mayoría de los habitantes de esta sociedad se mantienen inertes, otros actúan como zombis ante la situación que les afecta a cada uno, a sus hijos y cambia al cabo del tiempo su conducta y sus normas éticas.

La pregunta que me hago en estos días:

¿Por qué el “tico” pueblo, el “tico” trabajador y asalariado en su mayoría es tan masoquista?

¿Cuál es el motivo sociológico y político en el más amplio sentido de la palabra, que lo lleva a persistir en sus grandes errores a pesar de sus ya conocidos lamentos, sus zozobras y los  actos de represión institucionalizada mediante normas, decretos, leyes y otros?

No voy a mencionar por ahora a grupos sociales y partidarios, pues mucho se ha comentado sobre ellos, pero lo extraño es que un grupo selecto de ciudadanos con buen nivel de intelecto han puesto la realidad en la mesa de cada hogar, ahí donde hay un padre, una madre y un hijo o hija cuando menos pero,  sobre esa realidad, lejos de inducirlos a la toma de decisiones inteligentes de preservación digna, más bien apartan la información y argumentación que origina sus desgracias y como si de una fiesta se tratara, se preparan primero tibios, luego más calientes y al final hirviendo, a repetir sus grandes errores políticos.

El tema es amplio, pero es importante abordarlo poco a poco ante el problema de muchos para leer, analizar y esforzarse por aportar al debate, sobre un problema que  está robando la paz y el derecho a disfrutar de calidad de vida a toda una sociedad.

Esto no es un problema de pandemia, es un accionar político, que inició su macabro camino hace muchos años y donde cada persona mayor de 18 años tiene sus manos manchadas de indiferencia y pecados repetitivos.

Última actualización: 14/08/2021