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Vamos hacia otro ciclismo

Ing. José Marvin Monge |
Vamos hacia otro ciclismo

La tecnología cambia todo y el ciclismo no es la excepción. Pronto sabremos si estos cambios en bicicletas zapatos, ruedas, cascos, ropa, medicina, datos, etc son para bien o para mal. 

Para los amantes del ciclismo la era tecnológica inicia con Lance Armstrong cuando se documenta que ese corazón bombea 34 litros por minuto con más de 200 latidos y un nivel de lactato de 4.5 mini moles. Nace el estudio de la  fisiología con  test de rendimiento, ritmo cardiaco, generación de vatios, potencia máxima,  perfil metabólico, absorción de lactato y oxígeno, donde podía extraer 83 mililitros de oxígeno del aire que respiraba por cada kilo de peso corporal. El doble que una persona normal. Los músculos producían menos ácido láctico que cualquier persona y los elimina con mayor eficacia, manteniéndose a toda potencia más tiempo que sus rivales. 

Vimos el inicio de la crioterapia como medio de recuperación y reducción de las famosas agujetas. 

Tim Kerrison, quien estuvo detrás de Wiggins, Porte y Froome, ha sido uno de los entrenadores más condecorados del deporte, revolucionando los métodos de entrenamiento del ciclismo. Apegado totalmente a la tecnología y creador del entrenamiento polarizado o periodización inversa,  es capaz de predecir con exactitud el tiempo exacto que tardaba Fromme en una contrarreloj.  Ha logrado capturar la esencia, puertos, longitudes, pendientes, porcentajes, kilos, vatios, contrarrelojes, los imponderables y los valores intangibles como el miedo, el stress, las caídas, el viento, el valor y la duda. Todo esto con un cable y una ranura USB que a veces conecta al cuello del ciclista. 

A esto es lo que le llamamos nuevo ciclismo. Tim le enseñó a Froome que entrenar es más duro que competir. Usaron la tela con la menor resistencia al aire, es como una pelota de golf. Bajando la famosa zona de baja presión que reduce la resistencia al aire. 

Estamos de acuerdo que lo que no se mide, no se mejora, pero ¿Será que hemos llegado a la codependencia de los datos?

Pero que hay nuevo

Sensores supersapiens.  Usados para rastrear la temperatura corporal en tiempo real.  Esos datos son transmitidos al ciclocomputador del ciclista, el cual puede tomar acción inmediata para colocarse hielo en la espalda o comer más, respectivamente.

Los monitores de actividad, como la pulsera Whoop, se han convertido en un complemento ideal que permite recopilar datos físicos del ciclista durante las 24 horas del día para comprobar que el denominado entrenamiento invisible se realiza de la mejor forma posible. 

Método de  la variabilidad de la frecuencia cardiaca. Uno de los principales indicadores de la fatiga y el estrés fisiológico.  De acuerdo al resultado nos permite saber si debemos disminuir o aumentar la intensidad  del entrenamiento. Esto es la planificación deportiva “a ojo” del resto de tu vida. 

Cintas de ondas cerebrales. Es una cinta que se coloca en la frente y le permite medir las ondas cerebrales encargadas de mejorar el rendimiento.

CWS o monitores para medir la glucosa y fatiga muscular.  El pequeño aparato, del tamaño aproximadamente de una chapa de botella, se aplica en la piel a través de una especie de velcro/parche de agujas microscópicas, de una quinta parte de la anchura de un cabello humano. 

Las bicicletas siguen cambiando. Nos preguntamos si algunas cosas las imponen no para mejorar sino como una estrategia de mercadeo mundial que te presiona (al mejor estilo de la economía fomo) o impulsa a gastar dinero en modas,  aunque estos sean desechables o incluso más pesados como el caso de los frenos de disco. Aún sabiendo que en el ciclismo la máxima es pagar miles de dólares por tener una bicicleta con un peso aproximado de 7 kilos. Nos podrían vender un exceso de expectativas. 

El exceso de datos.  Los ciclistas se están acostumbrando a que el Garmin le diga cómo entrenar, cuando tiene que comer, beber, tiempo de recuperación, líquido a ingerir, frecuencias, vatios, cadencias, proximidad de vehículos atrás, etc”.

Luis Angel Maté “el exceso de datos nos está  convirtiendo en una rata de laboratorio”.

Richie Porte. “Me agotaba subir al bus de Ineos y oír a los jóvenes hablar de proteínas, carbohidratos y vatios. Ahora, es como si todo se hubiera convertido en una ecuación matemática”.

Xandres Vervloesem. Otro ciclista belga del Lotto Soudal que se va con 22 años indicando que los vatios, peso, pulso y horas se apoderaron de su vida. 

Pero de qué sirven los datos si no sabes qué hacer con ellos. Gastan dinero en una prueba de esfuerzo y al final le dan anotado en un papel los umbrales ventilatorios, el consumo máximo de oxígeno, frecuencias, vatios, lactato en sangre, oxígeno, CO2 que se expulsa junto a una tabla de percepción del esfuerzo. Aquí viene la gran pregunta  ¿Y ahora que vas a hacer con todos esos datos el mes siguiente?

 

Última actualización: 26/01/2023