Opinión

Solo saben que no saben nada

Luis Castrillo Marin /Periodista y Politólogo, UCR |
Solo saben que no saben nada

La comparecencia de la Comisión Organizadora de las Fiestas Típicas Nacionales de Santa Cruz 2026 en el Concejo Municipal de ese cantón el pasado 28 de enero trajo a mi memoria las reminiscencias de las enseñanzas de uno de los más grandes filósofos helénicos.

Nunca escribió una sola línea, jamás publicó obra alguna, pero miles de años después desde que fuera obligado a beber el veneno mortal de la cicuta cuando el Poder lo consideró un hombre peligroso porque sus ideas cuestionaban el Establishment aún, hoy en día, seguimos debatiendo sus ideas.

De puro rebote el espíritu chocarrero de Sócrates -maestro de Platón- revoloteó en la sala de sesiones municipales porque los miembros de la Comisión -de manera inconsciente claro está- ensayaron una explicación con base en el mal uso de una máxima del pensador de Atenas: “Solo sé que no sé nada”. Por supuesto, durante la reunión extraordinaria con el Concejo de Regidores aquella sentencia tuvo una aplicación muy distinta al sentido propuesto por el pensador de Atenas.

En la narrativa socrática esa proposición se refiere al necesario deseo de buscar cada vez más conocimiento asumiendo que cualquier saber actual como momentáneo porque únicamente tiene validez mientras no aparezca un nuevo paradigma producto de la innata curiosidad del bicho humano, pero en el caso de los líderes de la Comisión más bien se trató de una salida para evitar responder de manera clara, directa y precisa.

Durante la comparecencia de los miembros de la Comisión se repitió como un mantra budista las consabidas frases cajoneras: “No preciso”, “Tenemos que revisar los datos”, “Hay que ver los documentos”, “Estamos esperando la liquidación”, “No lo recuerdo”, “No traje los papeles” y bla, bla, bla.

Faltaron explicaciones puntuales a interrogantes de gran calado para dilucidar qué ocurrirá con la gran cantidad de cuentas por pagar (¢154 millones) que se mantiene al día de hoy con artistas, ganaderos, cimarronas, marimbas y otro larguísimo etcétera de proveedores.

¿Por qué se firmaron cheques sin fondos? ¿Cuáles son los patrocinadores que no han pagado? ¿Por qué se permitió que empresas colocaran su publicidad si todavía debían cancelar el aporte total a las Fiestas? ¿Cuándo se honrará lo adeudado? ¿De dónde saldrá el dinero? ¿Por qué la cuenta bancaria creada por la Municipalidad para la Comisión no tenía suficiente dinero? ¿Emprenderá el Concejo Municipal una investigación exhaustiva de lo ocurrido? ¿Qué medidas concretas se tomarán para evitar que este bochornoso espectáculo se repita en el futuro?

Luego de escuchar con atención aquella dizque “rendición de cuentas” solamente se puede llegar a una conclusión indubitable: Todo está más oscuro que la noche del Juicio Final

Juicio Final.

Post scriptum: Manda a decir Sócrates que está muy cabreado.

Última actualización: 29/01/2026