Columnistas

¿Los datos y las políticas públicas caminan juntos?

Nancy Hernández Solano / Politóloga |
¿Los datos y las políticas públicas caminan juntos?

Dos semanas atrás, se presentó el Atlas de Desarrollo Humano por parte del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). En esta última versión el Atlas nos muestra una Costa Rica que, aun siendo tan pequeña presenta 84 realidades y quien quita, no más.

Para algunas personas el concepto de Desarrollo Humano podrá ser algo abstracto, pero se puede explicar en cosas cotidianas: el tener acceso al servicio de bus o un EBAIS o hospital, cercanía a escuelas o colegios o el no tener que viajar varias horas que se roban al descanso o a la familia, por dar unos ejemplos.

El Atlas 2025 permite observar mejor progresos y brechas; amplía la visión incluyendo seguridad ciudadana, gestión pública y las capacidades territoriales, ofreciendo así una visión más integral para la toma de decisiones, y lo más importante de todo, transformar vidas.

En términos generales, el Atlas muestra que el país ha venido recuperando de manera importante post pandemia, pero esta recuperación no es pareja para todos los cantones y que este rezago es mucho mayor en los cantones periféricos con respecto a los del centro del país.  En igualdad de género, los avances son moderados: mejora el desempeño en educación y salud, pero persiste el rezago en la participación laboral femenina, lo que limita la autonomía económica y el rendimiento del desarrollo.

Si hacemos un zoom en la carpeta de Grecia encontramos datos muy interesantes, les punteo cuatro que nos deberían llamar la atención y donde se debería apuntar esfuerzos:

1. Según el Indice de Desarrollo Humano ajustado por Desigualdad (este indicador nos refleja el impacto de la desigualdad en el desarrollo, con lo que nos demuestra un panorama más realista), el cantón se ubica en el puesto 59 de 84 cantones, en un nivel bajo.

2.. Según el Indice de Pobreza Multidimensional (IPM), un 12,7% de las personas que viven en Grecia son pobres; de éstas, un 30,3% se encuentran en intensidad, es decir en pobreza extrema.

3. La cantidad de años promedio de escolaridad es de 9,3 años, es decir tenemos población joven que no está concluyendo el colegio y por lo tanto, sus oportunidades de tener un trabajo bien remunerado, disminuye. Además, se debe observar con especial cuidado el acceso a salud, vivienda e internet.

4. Según el Indice de Desigualdad de Género (IDG-D), el cantón ocupa el puesto 41 de 84 cantones, especialmente importante el acceso al mercado laboral.

Cuando vemos esos números debemos tener la capacidad de entender, que esos números no son fríos, son personas, son necesidades, son sueños e ilusiones por tener una mejor calidad de vida, por ver a nuestros niños, niñas y jóvenes con un mejor futuro.

Y la pregunta acá es, ¿y todos estos datos para qué sirven? El Atlas es una herramienta para orientar la planificación territorial y a la toma de decisiones basada en evidencias, es decir sirve para orientar la inversión que se debe hacer desde diferentes presupuestos públicos y el trabajo articulado que debería darse a nivel cantonal.

Cada vez menos, las políticas públicas deben ser menos ocurrencias y cada vez más basada en datos, con indicadores concretos medibles, vinculadas a las necesidades de las personas de una manera directa y resolutiva y no clientelista.

Última actualización: 18/11/2025