Columnistas

La variante JN.1 del COVID-19

Dr. Julio del Llano González. / Méderi, Servicios Médicos Médico Corporativo, Panduit de Costa Rica, Ltda. delllano@medicos.cr |
La variante JN.1 del COVID-19
La variante JN.1 del COVID-19

Ninguno de nosotros quiere, estoy seguro, que regrese la pesadilla de la pandemia. Sin embargo, con no desearlo con todas nuestras fuerzas no es suficiente. El virus SARS-CoV-2 que desarrolló la enfermedad COVID-19 fue capaz de desatar un desastre global con millones de muertes y de personas infectadas. Colapsó incluso los servicios de salud de los países más desarrollados del mundo. Nos puso en cuarentena absoluta, incluso toque de queda, paralizó los aeropuertos, y tuvo un impacto sin precedentes en la economía mundial.

Y recientemente, han saltado de nuevo las alarmas. El Ministerio de Salud en Costa Rica, emitió el martes 23 de enero un comunicado de prensa donde se “informa a la población que la situación actual se encuentra dentro de lo esperado de acuerdo con el comportamiento epidemiológico de la enfermedad”. Y acto seguido, indica, según sus reportes epidemiológicos, que en la semana 3 del año se reportaron 480 casos, 80 hospitalizaciones, 76 de estos en salón y 4 en UCI.

Por tanto, es vital, que tengamos cuidado y retomemos las medidas básicas de prevención de las infecciones respiratorias:

  • Mantener el protocolo de tos y estornudo.
  • Evitar sitios con aglomeraciones si se encuentra enfermo.
  • Lavado frecuente de manos.
  • Uso de mascarilla si presenta síntomas respiratorios agudos, si visita hospitales, o lugares con población de alto riesgo.
  • Completar el esquema de vacunación de tres dosis.

Muy lamentable es, por ejemplo, que en centros hospitalarios nacionales como el Hospital “San Juan de Dios” se hayan presentado brotes internos entre pacientes con afecciones cardiovasculares y oncológicas.

La variante actual circulante, llamada JN.1, se identificó por primera vez en noviembre del año pasado y contiene 20 mutaciones (cambios nuevos) con respecto a la variante anterior Ómicron. El primer caso detectado en Costa Rica por el INCIENSA fue el 14 de noviembre en un paciente de 54 años que acudió a los servicios de emergencias del Hospital “San Juan de Dios”. Es la variante de más rápida transmisibilidad o contagio entre las personas.

Los síntomas que produce son esencialmente los mismos de las variantes anteriores y muy similares a los resfríos: dolor de cabeza, dolor en músculos y articulaciones, fiebre mayor a 38 grados, dolor de garganta, tos seca, congestión o secreción nasal, y como dato curioso, diarreas.

Debemos entonces, además de reforzar las medidas de prevención para evitar brotes agudos y evitar la continuada trasmisión del virus, cuidar a aquellos pacientes de alto riesgo, dígase: diabéticos, obesos, fumadores, asmáticos, hipertensos, inmunodeprimidos, niños menores de 5 años y adultos mayores. 

Actualmente no existen en el país las vacunas “actualizadas” para generar protección contra la nueva variante, sin embargo, tener el esquema anterior completo (tres dosis y un refuerzo) garantiza al menos, menor riesgo de hospitalizaciones, complicaciones y muerte.

No se proyecta una nueva Pandemia. Pero sí brotes agudos, y quizá en determinados países o regiones una Epidemia limitada. La contabilidad y el mapeo de casos, llevada por el Hospital Universitario Johns Hopkins en Estados Unidos, concluyó el 3 de octubre de 2023, y arrojó la cifra de más de 676 millones de casos diagnosticados en el mundo, y 6 881 955 de personas fallecidas. Y para Costa Rica, 1 209 725 diagnósticos y 9 245 fallecidos.

No volveremos a esas cifras ni a aquellos meses de pánico y colapso. Pero debemos ser responsables y contribuir al bien personal y común.

Ante cualquier síntoma sospechoso, acuda a su médico de confianza.

Última actualización: 25/01/2024