La Democracia de la Conveniencia: Un Análisis de la Cultura Política Costarricense Post-Electoral
La reciente campaña electoral en Costa Rica no solo dejó una nueva administración en el poder; dejó al descubierto las grietas de una sociedad que se jacta de ser el "faro de la democracia" en la región, pero que en la práctica digital y cotidiana parece haber olvidado los principios básicos de la convivencia. Como ciudadanos y analistas, es imperativo reflexionar sobre la preocupante transición del debate de ideas hacia la industria del odio.
El Espejismo del "Pura Vida" y la Falsa Moral
Costa Rica ha construido su identidad nacional sobre el concepto del "Pura Vida", una etiqueta de paz, tolerancia y amabilidad. Sin embargo, lo vivido en las redes sociales durante y después de la campaña revela una falsa moral. Existe una contradicción flagrante entre el discurso y la acción: se defiende la institucionalidad democrática con fervor antes de las elecciones, pero se despoja de legitimidad al votante una vez que los resultados no coinciden con las preferencias personales.
Llamar "ignorantes" o "idiotas" a quienes ejercieron su derecho al voto de manera distinta es, en sí mismo, un acto antidemocrático. La democracia no es un cheque en blanco que solo se valida cuando el resultado nos favorece; es el reconocimiento de la voluntad popular, guste o no.
La Deshumanización del Adversario: Redes Sociales y Basura Mediática
Fuimos testigos de una campaña saturada de "basura mediática". Los candidatos, en lugar de elevar el nivel del discurso, prefirieron atizar las hogueras digitales. Sus seguidores, convertidos en cajas de resonancia, ingirieron y replicaron este odio.
Este fenómeno ha llevado a una deshumanización del otro. Cuando el debate se traslada al insulto y al desprecio, se rompe el tejido social. La libertad de expresión se utiliza como escudo para el ataque, pero se convierte en censura cuando se trata de escuchar una opinión divergente. Hablar de tolerancia mientras se practica el desprecio es la máxima expresión de la hipocresía política.
Y como es de estilo muy partidista la perdedora electoral lo que menos mostró fue sororidad en su discurso de pérdida y más bien agitó las divisiones y lanzó amenazas.
El Estilo Chaves y el Espejo de la Intolerancia.
Es necesario señalar que la forma confrontativa y el estilo particular del Sr. Rodrigo Chaves han contribuido a este ambiente de tensión. Su lenguaje, a menudo divisivo, no es el que tradicionalmente se espera de una magistratura que debe buscar la unidad nacional. Sin embargo, aquí reside la gran paradoja: muchos de sus detractores, al criticar su falta de respeto, terminan utilizando métodos aún más agresivos y despectivos contra los ciudadanos que lo apoyan.
Al final del día, la intolerancia al pensamiento ajeno es el punto de encuentro entre quienes apoyan ciegamente y quienes critican visceralmente. Si el respeto y la democracia son condicionales a la victoria, no estamos ante valores ciudadanos, sino ante una estrategia de conveniencia.
Un Liderazgo de Reencuentro: El Tono Convocante de nuestra Presidente, Laura Fernández.
Frente a la estridencia, surge la necesidad de un liderazgo que sane las heridas. Al observar con mente objetiva y crítica, se percibe en el discurso de la presidenta Laura —así como en sus entrevistas y conferencias— un tono que muchos definen como "materno, inclusivo, respetuoso y convocante". Esta forma de comunicación política es esperanzadora, pues propone una alternativa a la polarización.
A pesar de contar con una mayoría legislativa que le permitiría avanzar con fuerza propia, su llamado a "bajar las banderas políticas e izar una sola, la de Costa Rica" es un gesto de alta política.
Este enfoque reconoce que la gobernabilidad no nace solo del número de curules, sino del respeto a la pluralidad y de la capacidad de unir a un país fragmentado bajo un mismo propósito nacional.
Hacia una Reconciliación Nacional
El problema no es el país, ni el sistema; el problema radica en la incapacidad de aceptar la alteridad. La democracia exige madurez para respetar la decisión de la mayoría y la paciencia para permitir que el tiempo y los resultados juzguen la gestión de los nuevos mandatarios.
La verdadera lucha social y política debe enfocarse en la construcción, no en la división. Es momento de dejar atrás el odio mediático y trabajar por el bien común, entendiendo que un país unido siempre tendrá mejores oportunidades que uno fragmentado por el resentimiento.
Elevemos una oración para que la sabiduría y la guía divina acompañen a quienes hoy llevan las riendas de nuestra nación, por el bienestar de todos los costarricenses sin distinción.
Finalmente hago un llamado a pastores y líderes para que insten a sus congregaciones a no ser receptores ni transmisores de la "basura mediática" que deshumaniza al que piensa distinto. Nuestra identidad no debe definirse por la polarización, sino por la capacidad de reconciliar. Si el mundo atiza el odio, la Iglesia debe derramar el bálsamo de la paz.
El Mandato Bíblico de la Intercesión
La Palabra de Dios es clara en 1 Timoteo 2:1-2: “Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.”
Nuestra oración por los gobernantes no es un respaldo a todas sus formas o ideologías, sino una obediencia a Dios para que Su sabiduría guíe sus decisiones en favor de los más vulnerables y del bienestar común.
Última actualización: 04/02/2026







