Dos amigos diferentes
Eran dos personas diferentes, a quiénes tuve el gusto conocer y recibirlos en el club del Partido Unidad, a quiénes los llame amigos.
Llegaron tres días seguidos al club político, antes de del día de las elecciones, coincidieron en el mismo lugar.
Eran dos personas distintas, ambos muy diferentes, uno peón agrícola, el otro ingeniero.
Uno vendía ocasionalmente flores de itabo en las calles de Grecia, el otro pensionado, pero anhelaba volver a ejercer su profesión.
Cada uno tenía un tema distinto, sin embargo, los unía el mismo partido político.
Les gustaba la bandera, especialmente los colores.
También coincidían en que les encantaba el café con pan o galletas.
El día de las elecciones, ambos llegaron al toldo o campamento de atención a los electores.
Pidieron bandera, camiseta, desayuno, almuerzo y merienda de la tarde, no pararon de hablar, nunca entre ellos.
Uno era más ruidoso, mientras que el otro era de hablar quedo, difícil entender su decir, pero los unía el mismo partido político.
Uno de San Juan, el otro de Santa Gertrudis de Grecia.
Ambos son personas de bien, bailaron con la cimarrona y disfrutaron del arroz con cerdo.
Al ocultarse el sol a las seis de la tarde, ambos marcharon por rumbos distintos, no se dieron cuenta del resultado de las elecciones.
De ambos me quedó el buen recuerdo de dos hombres buenos.
Última actualización: 16/02/2026







