Costumbres y Tradiciones
Si hay algo difícil de realizar, es definir al ser humano tal cual es. Así como bien se sabe que no hay una huella digital igual a otra, así también son nuestras preferencias, incluso mi papá decía, si gustos no hubieran, en las tiendas no vendieran.
Tanto en la forma de vestir, de pensar, de actuar y hasta en los gustos por las comidas, todas y todos opinamos diferente.
Es curioso, pero hay quien se siente mal porque en la calle alguien lo vuelve a ver de mala manera, mientras que otra persona actúa diferente y ante cosa semejante, solamente la supera, no le da importancia y sigue su vida, o sea, somos diferentes, pero puedo pensar que a lo mejor hay algo en lo que los seres humanos podríamos “coincidir” en admirar lo que Dios creó.
Solamente piense en la forma como se produce el oxígeno y recuerde que si ese elemento me falta, ¡no voy a vivir mucho tiempo!
Otra cosa es la cantidad de alimento que se consume a diario a nivel mundial y siempre hay, a lo mejor lo que está es mal distribuido por aquello de países pobres y ricos, las guerras y algún otro detalle por ahí. ¿Usted no ha pensado que si en lugar de gotas, la lluvia callera en galones, como seria? Se dañarían los techos y lo que se ha sembrado, todo. Quiere decir que existe y tenemos la protección de un ser supremo que pensó en que viviéramos en este planeta y nos proporciona lo necesario para que podamos habitarlo, claro que la codicia del ser humano lo ha llevado a maltratar el lugar donde vivimos y la naturaleza es sabia, viene de Dios, nos está pasando la factura con el calentamiento global, huracanes e inundaciones, pero no preguntemos porqué, los seres humanos somos los responsables.
Nada más piense que cada mañana Dios nos permite amanecer con vida. Podemos levantarnos, tenemos el desayuno, podemos hablar, caminar y muchas otras cosas, claro que si una persona está por ejemplo en el hospital, primero debe recuperarse para continuar su vida, pero a lo que voy, es que esa fuerza suprema me creó del polvo, me dio un soplo de vida y me colocó en este planeta con todo lo que ocupo para vivir.
Tengo claro que cada ser humano piensa diferente y mientras a este hombre le gusta una camisa azul, otro le dice que ese color es muy feo, pero aun y con todas las diferencias que tengamos, yo le sugiero que no permita que el trabajo y los problemas lo acongojen de manera que usted no pueda disfrutar del enorme privilegio del sol y la lluvia, del vuelo de un gorrión, de la brisa del mar, del paseo, de las comidas. Viva, disfrute aquello que tanto le gusta, cuídese, aliméntese bien y por favor, no abuse del licor ni se haga daño con el cigarro, si bien es cierto, usted es libre de actuar como sea, solo se vive una vez y si usted no se cuida, nadie lo va a hacer por usted.
Lo mío es solo una sugerencia, tómese el tiempo y admire el vuelo de una mariposa, disfrute el canto de un jilguero, la ternura de un bebé recién nacido. Vivir es un privilegio, un regalo de Dios y yo deseo que usted no solo viva, también quiero que disfrute su vida.
En mi caso particular, tengo un día a la semana para ir a caminar, el ejercicio es muy saludable, pero a lo mejor en esa caminata me encuentro con un amigo, comparto con él un poco y sigo la ruta ya trazada con antelación. También me detengo cuando una flor hermosa llama mi atención a la vera del camino, saco mi teléfono y le tomo una foto, para mí todo eso es vivir, es disfrutar de este planeta donde Dios me puso para que existiera.
Solo le pido que haga un alto en su vida que a lo mejor ha sido una carrera tras los bienes materiales. Recuerde aquella lección del señor que primero luchó por hacer billete y cuando lo logró, lo ocupó para curarse porque se enfermó con el estrés y las preocupaciones.
Le repito, usted es libre de hacer lo que quiera con su vida, pero solo se vive una vez, mi obligación es tomar las mejores decisiones. Tómelo como una sugerencia, nada más.
Recordar es volver a vivir.
Hasta la próxima.
Última actualización: 27/11/2025







