Costumbres y Tradiciones
Mi columna se llama: Costumbres y Tradiciones y siempre encuentro un tema para cada mes. Por ejemplo, estamos en diciembre, un mes donde el arte culinario aflora con mucha fuerza. Sin embargo, el platillo rey sigue siendo el tamal.
Uno puede comer tamales en cualquier época, de hecho, hay tamaleras que los preparan todo el año, pero los tamales de diciembre, ¡sí que saben ricos! aparte de que se maneja como un alimento, una comida, que solo se calienta y ya. Con café, chocolate, aguadulce, una gaseosa, lo que sea, es algo que ya está preparado, listo para consumir y con tanta fiesta y tanta visita, una piñita de tamales es algo rico, práctico y no hay que pensar en ponerse a cocinar.
Pero claro, no todo es tamal y tamal, también es el mes del salchichón, pollo, carne a la parrilla, rompope, gran variedad en panes incluyendo el queque navideño, uvas, manzanas, en fin, cantidad de comidas y bebidas donde desde luego se cuentan las que tienen contenido alcohólico.
Hay otra tradición muy arraigada en el pueblo tico y propia del mes de diciembre: la pólvora.
Dicen los que más saben, que tuvo su origen en China.
Yo tengo un amigo, que de su propio bolsillo hace la inversión y el 31 de diciembre a media noche, quema todo un arsenal de cachiflines, bombetas y espanta suegras.
Pero continuando con todo lo que se acostumbra hacer en el mes de diciembre, algo muy bonito es regalarle algo, algún presente, a la novia, al novio, esposa, esposo e hijos, claro que para hacerlo, mucho ayuda la platita extra que llega, como es el aguinaldo, porque sin cacao no hay chocolate.
En muchas familias se acostumbra la cena navideña. Para este evento se reúnen los hijos y nietos en la casa de los adultos mayores y se comparte una buena comida.
No debemos olvidar el tradicional árbol navideño, debajo del cual se colocan los regalos. El abrirlos es una muy bonita actividad, algo bastante entretenido porque en la colilla del regalo se escribe de quien para quien, así que hay sorpresa. Muchos padres hacen esperar a sus hijos durante el año, pero al fin les dan lo que tanto han deseado.
Una vez pasada la época navideña y el día de reyes, el pueblo católico prepara lo que es una tradición más: el rosario del niño.
Es sabido que la religión católica, es una religión de muchas tradiciones y estas pasan de generación en generación. Así que a finales de octubre y en noviembre, se trabaja en la preparación del portal o nacimiento.
Hay países como en los Estados Unidos de Norte América, donde esto del portal no tiene arraigo alguno. Los niños y niñas saben de papá Noel o Santa Claus solamente.
La tradición del portal dice que el primero que va a usar un nuevo matrimonio, tiene que ser regalado, no comprado y no se debe quitar hasta que se rece el rosario del niño.
Después del rosario, la familia anfitriona reparte café, aguadulce, rompope, bizcocho, pan casero y con un poco de suerte para los asistentes, hasta tamales.
Todo esto es parte de lo que se vive, se comparte y se disfruta en el mes de diciembre y más allá, sin olvidar que también es la época del año en que se recolecta el grano de oro, lo que le da trabajo hasta a gente de países vecinos.
Recordar es volver a vivir.
Hasta la próxima.
Última actualización: 18/12/2023







