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Costumbres y Tradiciones

Ricardo Solano |
Costumbres y Tradiciones

Las nuevas generaciones han vivido plenamente los avances y alcances de la tecnología, así que si les hablan del último modelo de celular, de tablet, zoom o de cualquiera de las redes sociales, hasta un niño o niña de 7 o 8 años tiene ya conocimiento del asunto y no es nuevo para ellos. Pero qué lejos han quedado para estos mismos niños, por ejemplo las casas de adobe, aquellas viviendas construidas de barro con caña brava y que luego se encalaban en lugar de pintura. Y ni que decir de las letrinas fuera de la casa, también le llamaban interior de hueco. O la forma como se las ingeniaban los padres para acomodar a familias de 10, 12 o más miembros. El fogón, la carne al humo y las infaltables galeras.

Nuestros campesinos tienen su punto de vista con respecto a estas. ¿Qué es una galera? Es un rancho o agregado que está pegado o muy cerca de la casa de campo ¿Para qué fueron ideadas o pensadas? Nuestros campesinos lo dicen en un español que cualquiera puede entender: para meter chunches.

En la galera se guarda la leña con la que se cocina, o sea que también se le puede llamar troja, lógicamente que ahí se guarda el hacha, sirve para poner a madurar el racimo de bananos o plátanos, es el lugar donde están los nidos para que “pongan” las gallinas, también sirve para desgranar frijoles o maíz.

En un lugarcito al que se le pone candado, es donde se guarda la bomba de regar veneno para la mala hierba. Ahí se pica leña, es un lugar para tertulia, donde se guardan las palas, los cuchillos y los garabatos, también el café que hay que secar al sol para el gasto de la casa.

Su estructura es muy variada, pero las que más me gustan son las de cuatro postes de guachipelín. El techo por lo general es de zinc de segunda y hasta puede que caigan algunas goteras, pero en el campo, no pueden faltar las citadas galeras.

Como les decía al principio, las nuevas generaciones han disfrutado todo lo que la tecnología ofrece, pero no hay duda que todo cambia con el paso del tiempo. Es posible que una persona de 10, 12 o 15 años, encuentre más fácil manejar una tablet, que contestar qué cosa es una olla de carne, o ¿qué ingredientes se le puede poner?

Ya que toco el tema de la verdura, es increíble la cantidad de cosas que pueden formar parte de una olla de carne. Lógicamente carne, anteriormente se pedía en la carnicería, hueso de yugo, jarrete o costilla, luego se le pone papa, camote, yuca, elote, repollo, chayote, tacaco, ayote, ñampí, tiquizque, guineo, plátano verde y maduro, en fin, son muchos y muy variados los ingredientes que se le pueden poner  a una olla de carne y algo muy rescatable, lo nutritivo del plato y a un costo relativamente bajo.

Pero bueno, los tiempos cambian y ahora le llevan la comida preparada a la casa con lo del servicio a domicilio.

De la vida en el campo tengo lindos recuerdos. No sé si a usted le suene conocido aquello de leche al pié de la vaca. Donde yo crecí habían lecherías, era normal que el que ordeñaba sabía que vaca daba cantidad y cual calidad de leche. Nosotros buscábamos la de calidad para tomar leche al pié de la vaca. Le poníamos azúcar al bazo o jarro de losa y se ordeñaba directamente en el mismo, o sea tomábamos leche calientita. Algunos un poco más abusadillos, le ponían azúcar y algún tipo de licor y aquel jarrado de leche, se convertía en ponche, o en rompope.

Así que para ir cerrando ya la pulpería, los que peinamos canas nos quedamos con lo de antes: olla de carne, mejor si se cocinaba con leña, arepas, chorreadas, cosposas, frito, arroz con pollo, frijoles arreglados con cebolla, pinto con huevo frito, con queso, natilla, salchichón, chicharrones y un largo etcétera más. Ya me dio hambre.

Recordar es volver a vivir.

Hasta la próxima.

 

Última actualización: 12/12/2022