Recibir la navidad, comer tamales y la alegría del voto bien, pero bien razonado
Cuando se tienen experiencias que no rinden frutos a causa de nuestra juventud, idealismo, ambición o simplemente porque no visualizaba con claridad y detalle sobre esas guerras permanentes que se libran a lo interno de los cascarones, de lo que algún día fueron históricos partidos políticos ideológicamente bien definidos y los apoyos electorales se daban con fe y convencimiento de que se buscaba consolidar un Estado que dignificara a cada familia de esta sociedad, pues simplemente no queda otro camino que recapacitar y corregir.
Hoy esa realidad se ha esfumado.
El presente nos indica que la clase política cambió de acera, agarró a los partidos Liberación Nacional, Unidad Social Cristiana y procedió a negociar con los grupos financieros más poderosos, ambiciosos y desalmados.
A partir de ese momento, los supuestos líderes e ideólogos procedieron a abandonar a los partidarios y a cada familia humilde y trabajadora de esta sociedad.
En el camino crearon una vulgar alianza, con ex partidarios de ambos partidos, que con el apoyo de comunistas y socialistas reciclados, formaron esa simbiosis llamado PAC.
Cada diputado electo por esos electores que hoy lloran amargamente, aprueban leyes, decretos y reglamentos, para servir en bandeja de plata, todas las demandas que los muy ricos solicitan, para convertirse en más ricos. Para aumentar su riqueza, se necesita quitársela a alguien.
Ese robo legalizado, lo pueden hacer gracias a su permiso, gracias a su voto, a su necia insistencia de firmarles a ellos, una carta en blanco para que saqueen su salario con impuestos, altos intereses, burocracia extrema para que no tenga acceso a préstamos blandos y congelamiento de los ingresos para atender decentemente a su familia.
Está bien errar una vez, tal vez dos, pero asumir el papel de "loco y tarado" solo para auto flagelarse, hacer daño a los hijos, al bienestar que te corresponde por derecho y como consecuencia, se le permite a estos corruptos, llenar sus bolsillos y el ego de esa clase política y financiera carente de corazón, de alma, de conciencia, principios y toda forma de ética.
No tiene la menor lógica razonada.
Entregar los derechos que son nuestros, con un voto poco razonado, a un grupo que usa el poder para auto recetarse privilegios y arrebatárselos a su familia, dejan claro que la demencia se ha apoderado de amplios sectores de la población.
Si elige a un candidato ha diputado que solamente es un peón y no un arfil, rey o reina dentro de juego de ajedrez, debo decirle cometió una vez más, un grave error y destinó a su familia, a padecer cuatro años más de desgracia.
No diga después que nadie se lo dijo.
Última actualización: 21/12/2021








