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Mi propia despedida

Grigory Chaves Chaverri |
Mi propia despedida

Les digo adiós mis amigos, mi tiempo, mi corazón olvidado que aunque lleno de esencia sigue palpitando.

Le digo adiós al hermano, a la sangre de los próceres, al tiempo infinito que es más célebre que la melancolía.

Le digo adiós a la familia perfecta, a los enviados de la luna, a las estrellas llenas de recuerdos, aunque su luz se hubiese hecho añicos con los años.

Le digo adiós a los compañeros, al agua perfecta, a las lágrimas que brotaron de los labios, mientras ella leía poesía y nacía un ángel que nos cuidaba.

Le digo adiós a los vecinos, a la vida, a la muerte, a los amaneceres que tienen tanto que contarnos, a la inmensidad de un abrazo, a todos esos segundos que faltan para morir. 

Le digo adiós a las páginas del libro amigo, al relicario de pasos que quedan en las memorias. 

Le digo adiós a la tranquilidad del alma, al sonido de los besos, a los pasos que se generaron mientras llegabas, a las oraciones que son una puerta perfecta para llegar a Dios.

Le digo adiós al silencio, a la fatalidad de ser un viajero de palabras, a las ideas que siguen llegando desde todos los ecos de la humanidad.

Le digo adiós a lo que no se puede cargar, a las horas que se acaban, a los matutinos dibujos que nacen en cualquier atardecer. 

Le digo adiós a las cómplices nubes, al tráfico de ideas que llegan de golpe y se pueden esculpir en un grabado. 

Te digo adiós a vos que sabes que siempre te llevo en cada recuerdo maravilloso, porque así de maravilloso es estar aquí, reír, sentir, amar, y volver a hacerlo hasta que uno piensa que se acabó. 

-Pero sabes, siempre quedan esperanzas entre los poemas y las anécdotas.-

Le digo adiós a todo lo perfecto que nos regaló el año que se termina. Porque es la hermosa base para comenzar de nuevo. 

Feliz Año Nuevo 2026.

Última actualización: 30/12/2025