Los candidatos a diputado y errores del elector
Los ciudadanos han venido cometiendo el error de enamorarse de los candidatos al Poder Ejecutivo.
Por años se han olvidado de poner en la balanza de la ética, a todos aquellos que se lanzan del puente del oportunismo para, calentar una silla en Cuesta de Moras, lugar más conocido hoy, como el bunker, refugio de quienes supuestamente representarían al pueblo, a la familia costarricense en la tarea de legislar.
Hasta hacer pocos años los “ticos” votaban por una bandera. Votaban de acuerdo a la decisión del patriarca y éste se ligaba a un partido electorero, partiendo de los recuerdo del movimiento armado de 1948, o bien, por su apego a un caudillo. De tal manera, que elegir a un diputado no obligaba a accionar el cerebro. Si un burro tenía el color de la bandera y apoyo de su caudillo por el que se inclinaba, pues la decisión era muy simple y con cero análisis críticos.
Con el cerebro desconectado, se procede a votar por la " bandera de sus amores".
La actitud era la misma que se muestra por un equipo de fútbol.
Tendremos elecciones en Febrero, pero el acierto o desacierto en la elección de un diputado, va a depender en esencia de la conexión crítica que exista entre el cerebro, la ética, el amor por los derechos, la responsabilidad con la familia y el deseo de ser dignamente representado.
Muchos candidatos a formar parte de la Asamblea Legislativa, son oportunistas, pega banderas, serviles que venden su voto para aprobar leyes al mejor postor.
Siempre acostumbrados a realizar promesas que no tienen intención de cumplir, son hombres y mujeres de falso perfil.
Son desaparecidos, fantasmas que nunca se le ha oído alzar la voz,
cuando en los poderes de la República se aprueban leyes nefastas en contra de los ciudadanos unas y para beneficiar y exonerar de impuestos a los grandes sectores empresariales, otras.
Candidatos a diputado, que nunca han podido vender o proponer una iniciativa sobre desarrollo nacional, tener una posición en todos estos años sobre desocupación, sobre la seguridad nacional y ciudadana, sobre el costo de vida, sobre la persecución a los vendedores informales y menos han sido capaces de alzar la voz en defensa de la riqueza marina, de los pescadores o agricultores de este país.
Muchos de los aspirantes a diputado son como abejones de mayo. Solo aparecen y figuran cuando de obtener beneficios propios y familiares se trata. Su puestos fue un obsequio del candidato presidencial, por su obediencia, por ser corderitos falderos y nunca por haber destacado en defensa de las familias más vulnerables de nuestra sociedad.
Buenos candidatos los hay y deberían llegar a Cuesta de Moras con su voto inteligente, consciente, de apego a su propia seguridad como miembro de una sociedad, que debe rectificar sus propios errores.
Última actualización: 13/12/2021








