Opinión

¿Llegó la censura?

Luis Castrillo Marín / Periodista y Politólogo, UCR |
¿Llegó la censura?

La sesión del Concejo Municipal de Grecia del pasado 26 de mayo conoció, en lectura de correspondencia, una de las propuestas más folclóricas que he visto en más de 20 años escribiendo acerca de temas de gobierno locales en diversos medios de comunicación nacionales y rurales.

Para resumir aquella perla digna del Politburó del Partido Comunista de Corea de Norte, el recién nombrado jefe de la Policía Municipal de ese cantón, Juan Gabriel Hidalgo, le propuso a los regidores prohibir de cuajo la asistencia de los medios de comunicación (y por ende de los periodistas) a las reuniones del mencionado cuerpo deliberativo.

El funcionario de marras fundamentó esa descabellada idea, que no resistiría el primer cañonazo jurídico en el Tribunal Constitucional, diciendo textualmente: “recomiendo limitar el acceso en condición de comunicadores durante las sesiones del Concejo Municipal. Revisando el tema las sesiones se transmiten de manera oficial por medio de canales establecidos”.

“Por lo que tener un comunicador dentro de la sesión pretendiendo hacer lo mismo es desde un punto de vista pragmático redundante…Esto no significa que las personas comunicadoras no puedan ingresar a la sesión municipal, pero lo harían en su condición de ciudadanos, no de comunicadores”, expresa de manera textual el sesudo “razonamiento” de quien más bien parece ejercer como el Gran Censor en lugar de empleado público cuyo salario se paga con el dinero de los contribuyentes.

Semejante disparate -en caso de llegar a materializarse- marcha a contra pelo de conceptos como la Rendición de Cuentas que han venido ganando terreno en las últimas décadas con la intención de crear una cultura de máxima apertura al escrutinio ciudadano en la toma de decisiones en el sector estatal.

La comunicación firmada por el Jerarca de la Policía Municipal despide un inconfundible tufillo a los aires que promueven el secretismo esta vez desde una oficina que ahora pretende constituirse en una especie de instancia supra legal que se arroga la potestad de decir quién ingresa a presenciar las sesiones del Concejo y en qué calidades.

Falta por saber si esta tontería tiene el apoyo de la Alcaldía o de los Regidores. Para ello habrá que esperar unos días; sin embargo, quedan algunas preguntas en el aire ¿Cuál es el miedo a que los medios de comunicación asistan a las reuniones de los ediles? ¿Ahora qué sigue? ¿Limitar el acceso a los documentos públicos en poder del municipio? ¿Cómo nació esta lindura?

El asunto se conocerá en la próxima sesión del Concejo, pero desde ya auguro que estas intenciones de constituir la República Independiente de Grecia están destinados al fracaso.

¡He dicho

Última actualización: 27/05/2026