Estrés Psicosocial y problemas de control de impulsos
Iniciaré este artículo refiriéndome a ciertos incidentes que actualmente se han venido presentando en nuestra sociedad como el estrés psicosocial el cual puede expresarse en actitudes como irritabilidad, agresividad, ansiedad, problemas de control de impulsos.
El estrés psicosocial es toda alteración del organismo donde el desencadenante es totalmente emocional, se vive todos los días, ir a la escuela o durante el transcurso de la casa al trabajo, cuando tenemos a un familiar enfermo, viajar en el bus, estas situaciones involucra la parte psicológica y nuestro entorno social y dependiendo de la intensidad del contexto social este estrés va aumentar.
Cuando hablamos de autocontrol, nos referimos a la habilidad para dominar las propias emociones, regulando los propios impulsos, para así mantener el equilibrio personal, pero cuando no sabemos manejar nuestros impulsos, por lo general nos encontramos con situaciones complejas y difíciles de resolver, por lo que es fundamental aprender a dirigir los impulsos de forma adecuada, ya que las consecuencias que tenemos con este tipo conductas, son negativas.
Actuar sin pensar es una problemática donde las personas se dejan llevar por los impulsos, tomando decisiones impulsivamente de las cuales después se arrepienten y tienen sentimientos de culpa, estas personas se les dificulta gestionar las emociones hasta el punto que explotan a menudo.
Este estrés psicosocial y la falta de control de impulsos podría asociarse con un trastorno explosivo intermitente donde se producen episodios repentinos y repetidos de conductas impulsivas, agresivas y violentas o arrebatos verbales agresivos en los que reacciona con demasiada exageración para la situación.
También existe una relación entre la falta de autocontrol y los trastornos de la personalidad, lo cual indica que los aspectos personales y sociales desempeñan un papel importante en la aparición de estos problemas, por situaciones estresantes y ansiosas.
La Terapia Cognitiva para el control de impulsos pretende que la persona aprenda a identificar y modificar los pensamientos y emociones que le impiden el autocontrol dejando las conductas impulsivas desarrollando un pensamiento más objetivo, realista, asertivo y funcional, tendrán una mayor confianza en sí mismo, aprenderá a gestionar los conflictos con sí mismo y con los demás sin perder el control, trabajaría con los sentimiento de culpa y recupera el control de su vida, para este tratamiento se combinan varias técnicas como la autoobservación, autocontrol, relajación...
El autocontrol es una habilidad que se puede desarrollar con el tratamiento adecuado.
Última actualización: 17/12/2021






