Crisis educativa y el arte como una de las alternativa para solucionarla
En los años recientes, posteriores a la pandemia ocasionada por el virus del COVID-19, la educación ha venido en detrimento. La crisis sanitaria agravó y desnudó la realidad que se vive en diferentes zonas del país, además dejó en evidencia las debilidades estructurales del sistema educativo.
Pensando en positivo dio una oportunidad para solucionar esa problemática.
Entre los grandes problemas que quedaron al descubierto respecto a la educación Costarricense, se menciona la falta de acceso al internet, eso a su vez limitó el acceso a la educación en períodos de confinamiento, también quedó clara la incapacidad del estado para poder generar condiciones óptimas para dar soluciones reales. El VIII Informe Estado de la Educación calificó la situación actual como “la peor crisis educativa en las últimas décadas”.
Hoy el gran reto es disminuir el llamado rezago educativo y las autoridades están obligadas a buscar e implementar acciones que ayuden a compensar el vacío que dejó la falta de lecciones. En esa búsqueda de soluciones se presenta un abanico de estrategias pedagógicas que pueden ayudar a solucionar el problema. Mas allá de eso, es necesario aplicar estrategias que incentiven al estudiante para que el aprendizaje no se vuelva un fastidio y terminen haciendo más difícil ese esfuerzo.
En el proceso de enseñar y de aprender, el arte puede jugar un papel muy importante ya que las actividades artísticas y culturales hacen que esa labor sea más entretenida y dinámica. La aplicación de las diferentes expresiones artísticas en el proceso educativo puede ayudar considerablemente a que mejore el deseo de los estudiantes por aprender y que el resultado de su esfuerzo sea exitoso.
Según Las Asociaciones Profesionales de Arteterapeutas, el arte manifestado en cualquiera de sus expresiones, tales como la música, el dibujo, el baile, la pintura, el teatro, entre otros, fomenta en los estudiantes su capacidad de aprender, mejora su autoestima, mejora la seguridad en sí mismos, los motiva, estimula la creatividad y les proporciona herramientas para que solucionen los diferentes problemas de manera creativa y con inteligencia emocional.
Por otra parte, el arte crea una forma para expresar las ideas, los sentimientos y las emociones; ayuda a construir mejores relaciones, promueve la colaboración, hace ameno el aprendizaje, mejora la salud mental, incrementa la concentración, ayuda a hacer consciencia sobre el entorno ayudando a resolver los conflictos con disposición. Por solo citar algunos ejemplos de sus múltiples beneficios.
De manera que incluir el arte en el proceso educativo se vuelve una necesidad por los grandes beneficios que le aporta tanto a los estudiantes como a los educadores, haciendo que el proceso educativo sea ameno y dinámico. Sin duda alguna las autoridades competentes deben aprovechar la ayuda que ofrece el arte y deben incluir actividades artísticas en las estrategias educativas que se implementan para lograr su objetivo en el contexto educativo pospandemia.
Última actualización: 30/06/2022






