Columnistas

COVID-19, las variantes Delta y Delta plus, ¿son efectivas las vacunas?

Dr. Julio del Llano González. / Méderi, Servicios Médicos. Médico Corporativo, Panduit de Costa Rica, Ltda. delllano@medicos.cr |
COVID-19, las variantes Delta y Delta plus, ¿son efectivas las vacunas?

Los virus, por regla general, son partículas inestables de código genético que cambian su estructura con gran facilidad. Lo hacen, sobre todo, cuando hay una gran transmisibilidad y muchas personas diferentes se infectan. Debemos recordar que los virus hacen copias de sí mismos dentro de las células humanas que atacan, y estas copias producen errores. Por ello, las mutaciones principales del SARS-CoV-2 productor de la enfermedad COVID-19, se han producido en los países donde ha habido un número mayor de casos positivos. Actualmente (5 de Julio 2021) se han infectado en el mundo alrededor de 184 millones de personas.

Un pequeño cambio en el armazón genético del virus es una “mutación”, varias mutaciones que produzcan un cambio significativo conforman una “variante” diferente del virus, y, cuando esta variante sigue cambiando y se diferencia significativamente del virus original surge una nueva “cepa”.

En la actualidad, la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha identificado 11 variantes relevantes del coronavirus inicial. Las de mayor peligro, debido a su alta transmisibilidad, virulencia, menor efecto neutralizador de los anticuerpos, y disminución del impacto de las medidas preventivas de salud pública, efectividad de los tratamientos y vacunas, son precisamente, las variantes: Alpha, Beta, Gamma y Delta.

La variante Alpha (B.1.1.7), con las mutaciones N501Y y E484K, se detectó en Inglaterra en septiembre de 2020, produjo la alerta internacional porque aumentaba la transmisibilidad y la gravedad de la enfermedad. La Beta (B.1.351), con las mutaciones N501Y y E484K, fue aislada en Sudáfrica en octubre de 2020, y producía aumento de la transmisibilidad y una posible disminución en la efectividad de las vacunas. La Gamma (P.1), con las mutaciones N501Y y E484K, se identificó en Brasil en diciembre de 2020 y aumentaba la transmisibilidad del virus y disminuía la efectividad de las vacunas. Por último, la variante Delta (B.1.617.2), con las mutaciones P681R y L452R, fue detectada en la India en octubre de 2020 y es más transmisible y reduce la respuesta inmunológica del organismo contra el virus.

Todas estas variantes excepto la Delta, circulan en Costa Rica, pero se espera que en algún momento aparezcan nuevos casos relacionados con ella. La OMS pronostica que esta nueva variante será la dominante en el mundo para los próximos meses.

Actualmente, a causa de ella, se retrasaron las medidas para liberar las restricciones en Francia, y se han impuesto nuevas medidas de confinamiento en Sudáfrica, Australia, Bangladesh, Indonesia, Tailandia y otros lugares de Asia. A esta variante se le han atribuido los nuevos rebrotes en algunos países como Rusia, Sudáfrica, e Indonesia (en este país hay riesgos de una verdadera catástrofe). Investigadores europeos afirman que la variante Delta es entre un 40 y 60% más contagiosa que la variante Alpha (que fue un 50% más contagiosa que el virus original de Wuhan), lo que la convierte en la variante más contagiosa hasta el momento. Esto se traduce en que, si se necesitaban entre 10 y 15 minutos de exposición para poderse contagiar, ahorita con apenas 1 minuto habría un riesgo aumentado de infectarse. En Estados Unidos, al menos 1 de cada 4 casos nuevos son de la nueva variante, y en el Reino Unido, es la causante de casi todos los casos nuevos. Los contagios se producen mayormente en las personas que aún no han sido vacunadas, o que sólo tienen una primera dosis. No debemos olvidar, que en nuestro país sólo alrededor de un 16% tiene ambas dosis de la vacuna, y el 32% sólo la primera.

Por suerte, las vacunas utilizadas en la mayoría de los países -y las que se han estado administrando en Costa Rica-, como Pfizer/BioNTech, AstraZeneca, Moderna y Johnson & Johnson, están demostrando su efectividad ante esta nueva variante. La posible mala noticia, es que se necesitará una mayor cantidad de personas vacunadas para alcanzar la inmunidad colectiva (o de rebaño), de un 70 a un posible 84%. (http://www.periodicomitierra.com/columnistas/covid-19-estrategias-cuarentena-vs-inmunidad-de-rebano)

Pero debemos estar pendientes, porque otra mutación -K417N- de Delta ha originado la más novísima de las variantes, la Delta Plus, que se ha detectado en al menos 11 países y se investiga actualmente su impacto sobre la transmisibilidad y efectividad de las vacunas. Como quiera que suceda, no debemos alarmarnos demasiado. Es normal que los virus se modifiquen por su inestabilidad molecular y cambien sus características. Las vacunas, también se adaptarán a estos nuevos cambios y los incluirán protegiéndonos casi al 100%.

Lo cierto es, que mientras siga avanzando la vacunación en Costa Rica y el resto de los países del mundo, debemos seguir aplicando las reglas de oro para esta pandemia: uso de mascarilla, distanciamiento social y lavado de manos.

Si todos tomamos consciencia y somos responsables, estaremos a salvo.

Última actualización: 02/08/2021